
Comisión Ejecutiva de CEPES Extremadura, en una imagen de archivo.
La Comisión Ejecutiva de la Confederación de Entidades para la Economía Social y Autónomos de Extremadura (CEPES Extremadura) acordó por unanimidad en su última reunión, celebrada el pasado jueves, manifestar a la opinión pública su apoyo a los trabajadores, cooperativas y agricultores afectados por la situación económica que atraviesa la empresa alimentaria Carcesa, perteneciente al grupo Nueva Rumasa, actualmente en preconcurso de acreedores. Igualmente, insta a la familia Ruiz Mateos, propietaria del grupo industrial, a que haga un esfuerzo para salvar el futuro de la empresa.
En caso de que los propietarios de Carcesa no ofrezcan una solución al problema que atraviesa, CEPES Extremadura considera que una posible salida a la situación tan delicada que experimenta la factoría sería convertir Carcesa en una empresa de Economía Social, ya sea cooperativa o sociedad laboral, en cuyo capital participasen tanto los trabajadores como las cooperativas y los agricultores afectados. De este modo, se garantizaría su futuro, del cual dependen cientos de familias de la Comunidad Autónoma extremeña.
CEPES Extremadura y sus organizaciones miembros se ofrecen para trabajar por conseguir una solución satisfactoria para esta empresa, aportando su experiencia en la transformación de empresas en crisis en entidades de Economía Social.



