Acto de inauguración de la jornada
Enseñar a la población extremeña a gestionar sus emociones para conseguir una mejor gestión de las empresas y un marco laboral favorable es el objetivo principal de la jornada sobre Inteligencia Emocional para la Prevención de Adicciones en el Ámbito Laboral que la Confederación de Entidades para la Economía Social y Autónomos de Extremadura (CEPES Extremadura) celebró ayer en Badajoz.
Esta jornada no sólo perseguía ofrecer pautas para el control de las emociones de los trabajadores, sino también establecer mecanismos para evitar que la falta de control sobre esas emociones derive en situaciones de estrés y frustración que potencien el consumo de sustancias adictivas en el entorno laboral. Esta iniciativa revierte en un interés de dotar a la población activa extremeña de estrategias que le permitan desarrollar su inteligencia emocional con el consecuente disfrute de una vida plena y saludable, así como alimentar el deseo en la población extremeña de investigar y poner en marcha nuevas formas de hacer empresa.
En este sentido, el presidente de CEPES Extremadura, José Alberto Hidalgo, aseguró, durante el acto de inauguración de la jornada, que el control de las emociones por parte de los empleados para evitar caer en el consumo de sustancias adictivas revierte directamente en la empresa, ya que los índices de productividad se ven directamente afectados. “En una situación económica como la actual hay que pensar seriamente en aumentar la productividad como medida para competir con otros mercados más productores, y en este objetivo las conductas adictivas de los trabajadores son un obstáculo muy importante a tener en cuenta”.
Por ello, destacó, jornadas de este tipo ayudan a contribuir a la creación de un modelo empresarial en el que la inteligencia emocional se convierta en una habilidad que pueda ser manejada por los miembros de las empresas extremeñas para lograr un clima de trabajo saludable y alcanzar mayores objetivos profesionales.



