Los bajos precios, el cambio en el sistema de percepción de las ayudas europeas, y la existencia aún en las industrias transformadoras de abultados stocks de la campaña pasada harán disminuir este año la superficie cultivada de tomate en Extremadura entre un 20% y un 30% respecto a las casi 24.400 hectáreas que se sembraron el año pasado.
Noticia Completa: El Periódico Extremadura



