La Comisión Europea desaprobó ayer el recorte retroactivo de los subsidios a las energías renovables puesto en marcha por España y que ha vivido su último episodio polémico con la rebaja de las primas a la producción fotovoltaica, un tijeretazo que amenaza la viabilidad de decenas de empresas extremeñas del sector, ya que se quedan sin 420 millones de euros que tenían previsto ingresar en los próximos tres años.
Noticia Completa: El Periódico Extremadura



