Las pequeñas y medianas empresas y los autónomos de Extremadura cargan con 9,2 millones de euros anuales correspondientes al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) de facturas sin cobrar, lo que supone una carga muy gravosa debido al aumento de la morosidad e impagos derivados de la crisis. Según las estimaciones realizadas por los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) a partir de los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), esta cifra se eleva en España a casi 800 millones de euros.
Noticia Completa: El Periódico Extremadura



